miércoles, 11 de abril de 2012

De la muerte a la vida


De la muerte a la vida

“les anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres, Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús…” (Hechos 13, 32s)

 La Resurrección de Jesús es un aconteciendo central de nuestra fe cristiana. Acontecimiento que reviste de tal importancia que semanalmente el  primer día de la semana nos reunimos para celebrar la vida y los misterios de la salvación. Por ello cada Eucaristía que vivimos es nuestra parroquias es una oportunidad para hacer presenten la poderosa Resurrección del Señor en medio de nosotros.  Porque con su muerte destruyo nuestra muerte y con su resurrección restauro nuestra vida. Esta practica viene de los tiempos apostólicos en el que la Iglesia para mostrar la centralidad de la resurrección del Señor celebramos el domingo día del Señor  la nueva creación que Jesús inaugura con su paso de la muerte a la vida.
Por ello es tan importante conocer  porque nos reunimos semana tras semana todos los domingos para dar culto al Señor. Veamos…
En primer lugar debemos aclarar algunos términos. El sábado en la Biblia representa el séptimo día de la semana. Es decir la semana estaba compuesta por siete días y el último día era el sábado. Posterior al sábado se empezaba  a contar otra semana. A este día que iniciaba la siguiente semana no se le tenia ningún nombre simplemente se le conocía en la Biblia como: “el primer día de la semana.” A este día (el primer día de la semana) posteriormente se le empezó a llamar el día del Señor que en español se designa como domingo que viene del latín  dominĭcus die. Entre los paganos al primer día de la semana se le denominado el día del sol. Esto es interesante destacarlo para conocer los distintos nombres como se conocía al día posterior al séptimo día o sábado. Es por ello que algunos escritos de los primeros siglos se afirmaban que los cristianos se reunían el día del sol. Incluso algunos cristianos para que  los paganos lo entendieran  decían lo mismo que el día de la reunión de los cristianos  era el día del sol.
Por ejemplo San Justino en su apologética explicando y defendiendo la fe Católica ante los ataques de los paganos hacia el siglo II escribe lo siguiente.

Nos reunimos todos el día del sol porque es el primer día (después del sábado judío, pero también el primer día), en que Dios, sacando la materia de las tinieblas, creó al mundo; ese mismo día, Jesucristo nuestro Salvador resucitó de entre los muertos (S. Justino, Apol. 1,67).

Al terminar Jesús su obra de redención al resucitar de entre los muertos los apóstoles y toda la Iglesia comprendieron la importancia de este acontecimiento. La pasión, muerte y resurrección de Jesús inaugura un Nuevo Testamento o Pacto entre Dios y los hombres. Que comienza en la fe en la resurrección de Jesucristo como nos dice la Escritura.  
14 Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe. (1Corintios 15, 14)
La resurrección del Señor es un acontecimiento tan importante que es lógico pensar que el día en que aconteció se convertiría en el día de conmemoración de la victoria de Cristo sobre el pecado y la  muerte. ¿Cuándo ocurrió?
 El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. (Juan 20, 1)

El primer día de la semana Jesús resucito. El quiso hacerlo ese día para mostrarnos que el sábado y la Antigua Alianza habían pasado y que estábamos en una Nueva Alianza.
Los apóstoles y la Iglesia primitiva  guiada por el Espíritu Santo pronto comprendieron estos signos y señaló el día para la reunión semanal  para la Fracción del Pan (la  Eucaristía o Misa) para el primer día de la semana o sea para el domingo.

7 El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche.     (Hechos 20, 7)

Tenemos otro ejemplo cuando en la colecta que hizo San Pablo favor de la comunidad de Jerusalén da las instrucciones de que se recoja la ofrenda el domingo  o el primer día de la semana. Como es  lógico era el momento mas propicio porque era el día en que todos los hermanos se reunían.

1 En cuanto a la colecta en favor de los santos, haced también vosotros tal como mandé a las Iglesias de Galacia.  Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros reserve en su casa lo que haya podido ahorrar, de modo que no se hagan las colectas cuando llegue yo. (1Corintios 16, 1-2)

Podemos concluir con el artículo 1167 del Catecismo de la Iglesia Católica que dice así:

El domingo es el día por excelencia de la Asamblea litúrgica, en que los fieles "deben reunirse para, escuchando la palabra de Dios y participando en la Eucaristía, recordar la pasión, la resurrección y la gloria del Señor Jesús y dar gracias a Dios, que los 'hizo renacer a la esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos”

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