domingo, 27 de julio de 2008

ESCANDALO DE SECTA EN PANAMA

ESCÁNDALO. LA ANTIGUA PTJ INVESTIGÓ EL CASO EN 2005, PERO NO PUDO COMPROBAR NADA.

‘Concurríamos como Eva en el paraíso’

Cada semana los ‘religiosos’ se reunían a puerta cerrada con las mujeres, que debían asistir desnudas.

Por mes se sacrificaba un cordero, como muestra de creencia en Dios, según los relatos de participantes.

LA PRENSA/Carlos Lemos
Desde hace más de un año, Aguilar reúne a sus seguidores en una casa ubicada en Bethania. Un grupo de mujeres llega al encuentro con sus hijos en brazos. 997230
Rafael E. Berrocal R.
Unidad de Investigación
rberrocal@prensa.com

Detrás de una secta religiosa y diferencias familiares, se ha destapado un escándalo por la supuesta violación de menores de edad en Mocambo Abajo, una comunidad rural que en 1997 se alzó en una lucha por sus tierras cerca del actual estadio Rod Carew en la ciudad capital del país.

Un grupo de la comunidad decidió revelar el secreto que han mantenido protegido por más de 10 años.

"Pertenecimos a una secta religiosa que practicaba el sacrificio de animales y que tenía un líder al que llamábamos y tratábamos como dios", dijo Leovigildo Jordán, quien afirmó ser la antigua mano derecha del jefe del grupo, Noriel Aguilar.

El caso fue investigado en 2003 por las autoridades y medios de comunicación, pero la comunidad de Mocambo Abajo se las ingenió para encubrir a su líder religioso y las prácticas de la secta. El templo fue transformado en un taller de costura para despistar a los investigadores de la desaparecida Policía Técnica Judicial y a los periodistas.

Pero en noviembre pasado, un grupo de personas –entre ellas menores de edad que dicen haber sido violadas– se presentó a la justicia a interponer las denuncias.

El caso relatado por los propios protagonistas parece haber sido sacado de una película de Hollywood. "Confiamos todo al señor Aguilar, le entregábamos nuestro sueldo completo y llegamos hasta a perder a nuestras mujeres e hijos", dijo Jordán.

ANTE LA JUSTICIA

2 | DENUNCIANTES Grupo de personas que presentó las denuncias contra la secta religiosa y las supuestas violaciones de menores en la comunidad rural. Aseguran que llevarán el caso hasta el final.

Los recursos legales interpuestos ante el Ministerio Público revelan parte de la operación de la secta religiosa. Según estos documentos, los líderes del grupo utilizaban los pasajes y mensajes de la Biblia para justificar sus actos sexuales y otros abusos humanos.

"Él me decía que nuestra parte [la vulva] es el templo de Dios y como Dios mora en él, él moraría ahí. Así fue que empezó a abusar de nosotras. Las otras jóvenes se llaman E.J, L.J, E.B, y faltan más", establece la declaración de S.V.L, de 17 años, en su denuncia contra Aguilar. (Los nombres de la menores han sido omitidos en el reportaje por el derecho de protección al menor).

La secta religiosa también estableció una alimentación comunitaria: se cocinaba en una sola olla la comida para todos los habitantes de Mocambo Abajo. Los hombres debían entregar a los líderes religiosos todo su dinero de cada quincena y las ventas de guandú iban a parar a un fondo común para supuestas obras en la vecindad.

Cada mes se sacrificaba un cordero, como muestra de creencia en Dios, y cada semana los líderes religiosos se reunían a puerta cerrada con las mujeres del grupo que debían participar sin ropa. Es decir, "como Eva en el paraíso", describe otra de las denuncias presentadas contra Noriel Aguilar. Sin embargo, durante el día y fuera de los encuentros religiosos, las mujeres debían usar trajes largos y tapar su cabeza con pañuelos.

El informe presentado por los investigadores de la PTJ en 2005, no pudo confirmar la existencia de la secta pero sí algunos hechos irregulares que coinciden con las denuncias presentadas hoy.

"Pudimos ver a las mujeres que vestían de forma común, con faldas largas hasta los tobillos, camisas anchas y manga larga, abotonadas hasta el cuello. Incluso vimos a varias adolecentes vestir de igual forma y a varias mujeres adultas que estaban en estado de preñez", dice parte del informe al que tuvo acceso este diario.

VIGENTE

3 | FIELES El señor José Alonso es identificado por los denunciantes como uno de los colaboradores más cercanos de Aguilar. Alonso, cuando llegaba a una de las reuniones del grupo.

Hoy, Aguilar continúa reuniéndose con un grupo de mujeres , hombres y niños de Mocambo que aún lo siguen, pero en una casa en Club X de Bethania. Los encuentros fueron confirmados por este diario, que le dio seguimiento por tres semanas al grupo, así como el uso de trajes largos por las mujeres que acuden a la supuesta cita religiosa.

El grupo de 10 personas que antes encubría a Aguilar –entre ellos Leonel Rodríguez, Elida Rodríguez, Evangelisto Bonilla, Leovigildo Jordán, Agustín Jordán– aseguró que llevará el caso hasta las últimas consecuencias en el Ministerio Público y los juzgados correspondientes.

TESTIMONIOS

"El señor Aguilar es un depravado sexual, el cual nos quitó el honor de nuestra juventud. Aquel hombre que se hace pasar por Dios y con su mentira contagiosa ha logrado alzar un pueblo. El que se encarga de tener todo tipo de relación con mujeres ajenas y abusar sexualmente de nosotras las jóvenes. Yo fui una de ellas", agregó SVL, en su denuncia.

"Se metía con las adolecentes y empezaba a verlas y a manosearles su cuerpo desnudo, y con su psicología les decía que con ese acto estaría preparada para entrar al reino. Soy fiel testigo de esa causa ", dijo Jordán, tras señalar que su esposa Yargelis Rodríguez también participa de estas reuniones.

El problema ha generado la separación de varias parejas con hijos, y más recientemente una riña que terminó con un niña de cuatro años herida en la cara con un machete, el pasado 22 de febrero.

Lo más curioso es que el ex líder comunitario de Mocambo Abajo, Leonel Longa, se encuentra encarcelado por no haberse presentado a dos citaciones del Ministerio Público, también por denuncias de abuso sexual de menores.

Pero ello no ha impedido que Longa, detrás de las rejas, presente una denuncia contra Aguilar por la violación de su hija biológica S.V.L.

A través de una carta fechada el 11 de noviembre de 2007 con el aval del Centro Penitenciario La Joyita, Longa presentó el recurso ante la PTJ acusando a Aguilar de haber abusado de su hija aún menor de edad.

PERFIL

EL PERSONAJE: Noriel Aguilar, de 47 años, fue uno de los líderes de la comunidad Mocambo Abajo. Allí creó la Asociación para la protección del equilibrio humano y ambiental de Mocambo (Apheama), con personería jurídica No. 253PJ12. Aguilar dice que es ambientalista empírico, que a veces realiza trabajos de mecánica automotriz y que vende productos naturistas.

2 comentarios:

Jeannette Tejeira Pasco dijo...

Que horror, como puede existir gente que se aproveche de la fé de los demás... Dios nos ampare contra toda esta gente sin escrúpulos, pero como dice Nuestro Señor tarde o temprano la verdad sale a la luz... y la verdad nos hará libres!

Anónimo dijo...

Opino que cuando la gente aprenda a creer en Dios y no en la iglesia, dejarán de pasar estas y muchas otras cosas: cuando aprendamos a discernir, a confiar en nuestro sexto sentido, ese que Dios nos ha dado a todos y a través del que nos habla, pero que muchas veces no escuchamos.